Ante semejante problemón con Venezuela, de roses bilaterales en lo político diplomático, con trasfiguraciones electoreros reeleccionistas, sembrados y por recoger. Problema: invitado y buscado que se veía venir intempestivamente e intromiso, al cual lo mejor y lo inteligente es no tomar partido, o subjetiva posición nacionalista pasional, dejándose polarizar por los extremos del blanco o el negro, como sino hubieran otras opciones o alternativas de los grises; cayendo en el juego de las ambiciones personalistas, de poderes, de interminables reelecciones indefinidas, por medio del atraso y la insignificancia de sus pueblos subdesarrollados con soluciones militaristas y guerristas, coaccionando una deteriorada, mal desempeño y ejecutada democracia cada vez más desgastada por las desigualdades creadas por las políticas neoliberales, de desmedida participación del sector privado, que han servido para alimentar la creciente y galopante corrupción, la campeante impunidad de cánceres que la seguridad democrática no podrá curar, ni contener las fluidas venas sin equidad social, el desempleo y las políticas privatizadoras de la salud. Aclaro, no es la intención ni la misión hacer críticas o valoraciones con rigor, pero sí un llamado invitándolos a la reflexión, a una situación que nos arropa y nos duele entre 2 naciones hermanas, históricamente dependientes de necesidades prioritarias y f
Otros Editorialistas