Editorial
Valledupar, Colombia
Lunes, 3 de Diciembre de 2007
Jose Gregorio Diaz
Oikos
Jose Gregorio Diaz
Josegre71@terra.com

Varias obras de embellecimiento urbano en los principales corredores viales, se adelantan en distintos corregimientos y municipios del Cesar. Un esfuerzo conjunto de las administraciones locales y la administración departamental, por embellecer y ordenar el espacio público para las comunidades. Aparece por fin el límite entre las vías ehiculares y el espacio público: andenes, sitios para kioscos de comidas y otras actividades, entradas de automotores, faroles y espacios protegidos para los árboles que cobijan bancas. Sitios donde protegerse del sol.

El esfuerzo de las administraciones es de apreciar, pues corresponde a una acción de respuesta ante el aumento del transporte de personas y carga por carretera. Para el viajero, todo entra por los ojos y es obvio que preferirá los sitios que reflejen orden y comodidad.

La comunidad que vive sobre estos corredores se ha visto benefi ciada por la valorización que experimentan sus inversiones mobiliarias y negocios que ahí se explotan. Son obras esperadas por la comunidad, en las que se refleja para el común de la gente que tan buen administrador son sus mandatarios: es la concepción generalizada de la administración del concreto.

En muchas partes del Departamento son necesarias muchas obras de este tipo, y necesariamente la satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas de pueblos enteros, exige este tipo de intervención. Después de todo ha demostrado que es un buen instrumento para generar impactos sociales y económicos inmediatos.

Se ha desaprovechado estos momentos para involucrar aún más a la comunidad que por estas acciones reciben los beneficios, cuyo impacto se refl eja en todo el casco urbano. Se debe involucrar a toda la población para que estas obras no se limiten al trayecto que las carreteras principales atraviesan; debe concurrir hasta el logro de la construcción de corredores verdes en las riberas de los ríos que proveen agua a sus actividades. Todo un verdadero proceso de planificación participativa que promueva un mejor uso y disposición de basuras, vertederos, riego agrícola y demás, que permitan rehabilitar aquellos lugares que alguna vez distinguieron a estos lugares por su belleza.

No solamente el buen uso del cemento debe dirigirse al apalancamiento del sector comercial, debe dirigirse al sostenimiento de los recursos hídricos, que tanta falta nos hacen para producir y vivir. En el modelo de desarrollo sostenible, al que aspiramos actualmente, se considera que se debe respetar el medio ambiente por el convencimiento de que no se puede prosperar si se sacrifi ca la calidad de vida del futuro a cambio de la ganancia económica del presente. Si bien hace unas décadas se consideraba que a largo plazo los principios de crecimiento económico y de calidad ambiental eran contrapuestos, hoy es mayor el convencimiento de que se refuerzan mutuamente.

Derechos Reservados © 2007 Valledupar - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular