El primer ministro chino Wen Jiabao calificó como un “nuevo paso adelante” la cumbre entre China y Japón que concluyó ayer en Pekín, la cual sin embargo no permitió resolver el diferendo en torno a la soberanía sobre los yacimientos de gas en el Mar de China oriental.
“Pienso que la cumbre ha sido un éxito. Está claro que un paso adelante ha sido efectuado en las relaciones entre China y Japón, sobre todo en los intercambios comerciales”, declaró Wen Jiabao al ministro japonés de Relaciones Exteriores, Masahiko Komura.
En un comunicado común los dos países llamaron a continuar su cooperación en los dominios del comercio, la energía y las cuestiones del medio ambiente, sin proponer iniciativas sobresalientes.
El hecho de que los dos antiguos países rivales se hayan comprometido en una fase de diálogo representa “un acontecimiento positivo”, declaró de su lado Mitsuo Sakaba, portavoz de la cancillería japonesa.
El sábado, Sakaba dijo que Japón esperaba poder recibir al presidente Hu Jintao en la próxima primavera, en plena estación de “los cerezos en flor”, para la primera visita de un jefe de Estado chino en diez años.
El ministro japonés de Relaciones Exteriores Masahiko Komura propuso esa fecha durante su encuentro en Pekín con su homólogo chino Yang Jiechi.
“Del lado japonés hemos sugerido la primavera, es la mejor estación en Japón, cuando los cerezos florecen, sería el mejor momento para la visita del presidente chino”, dijo.
Los chinos han reservado su respuesta, añadió el portavoz.