Los católicos vallenatos recibieron con prolongados aplausos y voces de alegría la ordenación episcopal del ahora Monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, quien fue designado nuevo obispo de El Espinal, en el departamento de Tolima por el Papa Benedicto XVI. Más de siete mil personas asistieron a la ceremonia que inició a las diez de la mañana en el coliseo ‘Julio Monsalvo Castilla’, con la entrada de Monseñor Óscar Vélez Isaza, los obispos consagrantes Monseñor José Agustín Balbuena Jaúregi y Monseñor Abraham Escudero Montoya, Obispo de Palmira y los 15 obispos invitados junto a un numeroso séquito de sacerdotes.
Un grupo musical interpretó el himno ‘Pueblo de reyes’, mientras el obispo ordenante principal y los demás obispos llegaron hasta el altar, donde fueron recibidos con aplausos. Luego siguió con el acto penitencial y fue entonado el himno ‘Gloria a Dios en el Cielo’.
La liturgia de la palabra, que se hizo de manera cantada en su parte final, dio comienzo al rito de ordenación con la interpretación en latín del himno ‘Ven Espíritu Santo Creador’, mientras los fieles permanecían de pie.
Luego un presbítero de la diócesis de El Espinal pidió a nombre de la Iglesia, la ordenación como Obispo del présbítero, Pablo Emiro Salas Anteliz, lo que hizo ante Monseñor Vélez Isaza, quien preguntó si tenía el mandato apostólico que ordenó el Papa, al obtener la respuesta favorable pidió que fuese leído.
En el mensaje papal del pasado 24 de octubre se ordenó la designación de Salas Anteliz, luego del concepto favorable del consejo de obispos y la profesión de fe y fidelidad del presbítero vallenato.
La homilía de Monseñor Óscar José Vélez Isaza hizo énfasis en la esperanza, exponiendo que el nuevo Obispo está llamado a ser un heraldo y profeta de la esperanza y quien está rodeado de la misma al iniciar su ministerio.
Mediante diversos ejemplos y referencias literarias, Monseñor explicó diversas maneras en que el cristiano debe mantener la Esperanza en la venida de Cristo. Se dirigió al nuevo Obispo exhortándolo para trabajar sin desmayo por buscar las ovejas descarriadas y mantener a sus fieles de El Espinal, donde ahora es la cabeza principal.
También explicó el significado de los símbolos que recibió el nuevo Obispo: el libro de los Evangelios, el anillo, la mitra y el báculo pastoral.
El rito de ordenación
Luego de la homilía, fueron recibidas las promesas al elegido, lo que se hizo por medio de una serie de preguntas sobre la fe y el futuro ministerial, que hizo el propio Monseñor Vélez Isaza. Al finalizar hubo una nueva ovación por los asistentes, quienes vieron como Salas Anteliz quedaba postrado con el rostro sobre el suelo, mientras se cantaron las letanías.
Después fueron impuestas las manos de todos los obispos sobre la cabeza del nuevo ordenado, acto seguido sobre su cabeza fue puesto el libro de los Evangelios y se dijo la plegaria de ordenación.
La unción de la cabeza, la entrega del libro de los evangelios, del anilló, la imposición de la mitra y la entrega del báculo, fue seguida en silencio por los asistentes, quienes prorrumpieron en aplausos cuando todos los obispos llegaron a abrazar al ordenado y éste fue invitado a sentarse en la silla obispal.
Entonces los vallenatos comprendieron que fueron testigos del primer acto que ordenaba a un hijo de Valledupar y pudieron decir orgullosos: “tenemos Obispo”.