Procesos que le cambien el uso a la Sierra Nevada de Santa Marta y crear un área protegida en la zona alta de la Serranía del Perijá, fueron algunas de las propuestas que realizó ayer el jefe de la Unidad de Parques Nacional de la Sierra Nevada, Gabriel Tirado, en el marco de la concertación del Plan Cesar 2017.
El especialista en protección del medio ambiente habló en la mesa de trabajo de ‘Conocimiento y conciencia ambiental’ que tuvo lugar ayer en el salón Patrimonial de la biblioteca departamental ‘Rafael Carrillo Lúquez’.
Tirado dijo que es necesario reconocer la territorialidad a los indígenas, a su cultura y a sus formas de gobierno y consideró que se debe realizar un proceso que le cambie el uso.
“Debemos construir con los campesinos alternativas en otras zonas que cobijen procesos de reubicación en tierras fértiles, porque realmente la Sierra no es fértil, desde el punto de vista productivo tiene todos los ecosistemas y los elementos que puede tener un área, pero los suelos son muy pobres, entonces desde ahí tiene que haber manejo y uso mas armónico”.
Entre tanto para la Serranía del Perijá donde las propuestas son más variadas, dijo que es necesario que se cree el área de protección en la parte alta por ser una zona de gran importancia por estar en la frontera y porque además del otro lado, Venezuela tiene un parque nacional.
“La Serranía del Perijá es una zona que genera entre el 50 y el 60 por ciento del agua que se consume en la región plana, entonces sino se construye una propuesta de manejo y de uso clara, fuerte y consolidad con la población y las autoridades no le veo futuro al departamento ni a la región”, explicó.
En la mesa de trabajo de ‘Conocimiento y conciencia ambiental’ fueron expuestas las diferentes presiones que reciben las ecorregiones que conforman el departamento, es así como la Sierra Nevada de Santa Marta se ve afectada por el uso inadecuado del suelo, la tala indiscriminada de bosques protectores, la destrucción y ocupaciones de los nacimientos de los ríos, entre otros.
Entre tanto las presiones que hay sobre la Serranía del Perijá es la tala indiscriminada, destrucción y ocupación de nacimientos, tala y caza, mientras que el complejo cenagoso de la Zapatosa se ve afectado por la alta sedimentación, la eliminación de la cobertura boscosa, la caza indiscriminada; el Valle del Río Cesar se ve afectado por la ganadería, la agricultura y la minería que son actividades que han eliminado casi la cobertura vegetal de la extracción de madera y caza sin control y el Valle del río Magdalena se ve afectado por la contaminación y el uso de agroquímicos.