
Javier Genaro Gutiérrez, presidente y representante legal de Ecopetrol, la más grande y sólida sociedad anónima de Colombia, que hoy lleva a cabo la reunión ordinaria de su máximo órgano de dirección societaria: la asamblea general de accionistas, evento que se celebrará en Corferias, en Bogotá.


En la Rama Judicial de Colombia hay actualmente, en la práctica, dos procedimientos para la selección de funcionarios: mientras que para llenar las vacantes en los cargos de nivel bajo y nivel medio se obedece al resultado de los concursos de conocimientos y a la experiencia, a medida que la dignidad del puesto es mayor, comienza a aparecer con gran fuerza otro elemento que se ha vuelto fundamental: la intriga.
El sistema de selección de magistrados para las Altas Cortes que consagró la Constitución de 1991, ese que inmiscuyó al Congreso, a la Presidencia de la República y a altos dignatarios del Estado en el proceso de escogimiento de candidatos y en el ungimiento de los magistrados, ha sido un desacierto pues ha creado un cordón umbilical inconveniente e innecesario entre las Ramas Legislativa, Ejecutiva y Judicial y ha tejido una telaraña de intrigas y tejemanejes de poca altura para la designación de los más altos Jueces de Colombia.
Y a las normas constitucionales que estipulan tal sistema de elección, se les suma la laxitud de las costumbres y la poca dignidad que hoy hay y que desafortunadamente es de buen recibo en los más diversos niveles de nuestra sociedad.
Ello ha parido todo ese mundillo de intrigas y de “ayúdame que yo te ayudaré” que está tácito en tantos actos, que le presta un pésimo servicio a la democracia colombiana y lesiona letalmente a las instituciones del país.
Muy buena parte del último bochinche en la Fiscalía General de la Nación, ese que ocurrió la semana pasada y que provocó la renuncia de los 14 más altos colaboradores del Fiscal General de la Nación, tuvo como fundamento la intriga de una funcionaria para ser seleccionada para un alto cargo y las herramientas que probablemente usó como trampolín para lograr tal artimaña: el filtrar información muy delicada y reservada.
Deja mucho que desear el ver a juristas “lagarteando” ante los más altos dignatarios de la Rama Ejecutiva o haciéndole antesala a congresistas para que se les incluya en una terna o se les favorezca en la selección.
Ello va en contravía de la ciencia del Derecho. Un jurista que se precie de tal, que tenga un hondo conocimiento de la Ciencia Jurídica, por dignidad y altivez, por respeto a la ciencia a la que dedicó su vida, es incapaz de hacer tal clase de malabares y de prestarse para ese implícito cambalache de favores y laxitud.
Otra arista que produce mal sabor en la boca, así no viole norma alguna que señale inhabilidades, es la más reciente e “in” versión del nepotismo criollo: el esposo magistrado, la esposa magistrada e hijos en otras dependencias del Estado; es decir, un abigarrado núcleo familiar sorbiendo cremosa leche de la ubre del erario y luego, se ve a ilustres ex magistrados con pensión de ex congresistas y a sus esposas, con altas pensiones de jubilación, mientras los hijos siguen pegados a la ubre estatal. Y ello, en buena parte es obra de su habilidad para intrigar.
Eso sonroja. Por encima del Derecho vigente hay comportamientos que deben ser observados, hay ejemplos que deben darse.
Desafortunadamente en estos aspectos también han decaído las costumbres en Colombia y muchas cosas, pese a que son incorrectas, se les tolera y son bien vistas.
Moises Mojica Baquero
Danilo Mojica Monsalvo ejemplo de superación y orgullo familiarHagase oir
Una congratulación especial
Pese a que me lo había prometido, por mi propia seguridad, no puedo quedarme callado y no puedo aguantar las ganas y por tanto extiendo una felicitación a los atizadores del asador de la guerra, quiero felicitarlos porque ya casi lo logran. Felicito especialmente a los medios de comunicación, a los dueños del poder, a aquellos que no tendrían ningún problema en caso de una confrontación bélica, porque sus hijos o no están en el país o ya tienen las visas listas para abandonar la caldera.
Me preocupa, que algunos cotidianos como yo, de los que tenemos que poner nuestros hijos como carne de cañón, en una guerra que no tiene ningún sentido, estén siendo, arrastrados por los generadores de opinión hacia un camino de no retorno.
Y después, entran los negociadores de profesión, solucionan el problema diplomático, obviamente pasados unos siete a{os de guerra..,.
Recuerdo a Irak, Afganistán, Corea, Nicaragua, El Salvador, el problema del medio oriente, todos con una solución en común: La guerra.
Definitivamente cada vez recuerdo más el libro de mi lectura pre-adolescente, y es que Al pueblo nunca le toca.
Como en esa vieja historia, pienso en cuántos amigos he perdido y hasta familiares se han distanciado en estos últimos años, sólo por expresarles que soy colombiano y patriota, porque yo sí presté mi servicio militar y porque no soy uribista. Mi vocación es la paz, a eso me enseñó mi madre.
Ante los uribistas opté por callar, para no verlos rabiar cuando los invito a pensar que un hombre no es el país. Que repasen la historia y vean lo que ha sucedido cuando la masa sigue a un hombre, un simple mortal, confundiéndolo con la República, el país, la democracia, la verdad, la autoridad.
La historia no miente, a no ser que la editen. Disculpen mi atrevimiento. - German Muñoz Ríos
Propósitos de Pascua
Un excelente amigo don Gerardo Díaz Ardila me hizo llegar en cierta ocasión estos propósitos que deberíamos poner en práctica.
1.- Regalar una sonrisa cada día. Con ella te sentirás feliz.
2.- Soñar y volar aunque nuestros pies toquen la tierra.
3.- Llorar cuando una nostalgia o tristeza te lo pida. Una lágrima no es debilidad y ayuda a recuperar una sonrisa.
4.- Perdonar tus propios tropiezos y los de los demás; lo importante es darte y dar la posibilidad de pararte y volver a caminar.
5.- Intentar todo lo que sientas latir en tu corazón y en tu alma confiado que te hará feliz.
6.- Valorar los pequeños como los grandes regalos que te dé la vida; ambos llenarán tu corazón de felicidad.
7.- Guardar cada enseñanza recibida, cada afecto compartido, como tesoro que por siempre te hará sentir vivo.
8.- Descartar aquello que pueda hacerte daño, o sepas que no tiene sentido.
9.- Rescatar todo lo que te permite crecer y ser feliz en familia y con amigos.
10. Compartir con los que te rodean lo mejor de ti y sentir que vale la pena crecer… soñar y vivir. - Jorge Pertuz Aleán