En los tiempos de la globalización la iglesia no podía quedarse atrás y ha querido hacer un nuevo barrido de los que considera pecados capitales, pues los actuales no bastaban para describir los tiempos modernos; la situación de los católicos en asuntos de buen comportamiento ante los ojos de Dios tiende a complicarse; ya no solo es la envidia, la lujuria, el egoísmo y la gula, franquicia para el descalabro de la no salvación, sino también la acumulación de riquezas, la manipulación genética y la contaminación ambiental, entre otros.
Con el nuevo catálogo de pecados capitales, se dificulta la actuación de los humanos, pues con el anterior el examen era de conciencia y de moralidad, el de hoy es de comportamiento social; lo cierto de todo esto es que esta nueva tipificación de pecados debe tener muy preocupados al listado de ricos publicado por la revista Forbes y muy feliz a los ecologistas de Greenspace.
El anuncio de este decálogo fue hecho por Monseñor Gianfranco Girotti, director del penitenciario apostólico, organismo que supervisa la confesión y no pudo escoger un momento más ideal y propicio para ayudar a la humanidad a la salvación, que en la antesala de esta Semana Santa; esto de verdad hará que el número de rosarios se dispare en países como E.U. y China, que tratarán de pagar penitencias por la contaminación ambiental del planeta así como también, más de un genetista se verá obligado a buscar una ayudita con sahumerio para lograr la salvación y de este modo contribuir a un mundo sin contaminación, pobreza, injusticia y desigualdad social.
De aquí para adelante de nada le va a servir a Carlos Slim y a Bill Gates hacer de vez en cuando un regalito en dólares para desagraviar a los pobres del mundo por su multimillonaria riqueza, por cuanto el máximo representante de Dios en la Tierra y su vocero directo, los acaba de volver de un plumazo pecadores con pasaporte al infierno.
Los Arahuacos nuestros, que hacen unas quemazones en la Sierra Nevada para cultivar (de padre y señor mío), por el gran daño ecológico que hacen, contribuyendo al recalentamiento y a la desertificación de la Tierra, también cayeron en desgracia con la iglesia católica.
A los que sí se le abrió la gloria de los cielos fue a los recicladores, ya que no los podemos señalar de acumulación de riqueza, aparte que su oficio diario, consiste en ver qué desechos orgánicos pueden someter a un loable nuevo proceso de reutilización, contribuyendo a ayudar a la humanidad a evitar una mayor producción de nuevos elementos tóxicos. Pero los que nos levantamos todos los días y encendemos nuestros vehículos e impulsamos gas carbónico, abrimos un poquito la puerta al infierno; menos mal que acabo de vender el carro grande que tenía y me he quedado con el pequeño, porque estoy pensando seriamente en no comprarme el remplazo para no afectarme tanto la posibilidad de mi ingreso.
Para no ir muy lejos y señalar a unos cuantos pecadores a los ojos del nuevo catálogo, me voy a permitir señalar a unos paisanos vallenatos que no les veo salvación. A los primos Ata y José Antonio les está yendo muy bien en los negocios, por tanto caen en desgracia por acumulación; por lo anterior y por vender gasolina ayudando a contaminar la tierra, Hernando Uribe no está bien librado. Leonor Zalabata tiene la salvación asegurada, por cuanto, no pierde oportunidad para evitar cualquier daño a su querida Sierra Nevada; mis amigos del Polo, Aldemar, Nico, Quico y María José, que no pierden espacio para impulsar la defensa del agua como derecho fundamental, tienen asiento en la gloria, a pesar que se confiesan ateos (pero ello no importa, ya están salvados).
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