En estos días he pensado mucho en como DIOS trata a cada hombre en particular para determinar los aspectos sociales y continuar con su Plan, es decir como ejecuta su economía. Entendiendo como economía la acción de administrar su propia casa (dándole su significado original).
Para los cristianos se celebra la fiesta de la Semana Santa, donde se conmemora la muerte y resurrección de Jesucristo, la semana de Pascua Cristiana o de Resurrección. Que dicho sea de paso no tiene nada que ver con la Pascua Judía, fiesta en la que se celebra el Pesaj o salida, de la mano de Moisés, del pueblo Hebreo de Egipcio y fin de la época de la esclavitud; fiesta que comienza con la Séder, que consiste en la celebración de una cena donde se recuentan con detalles los episodios vividos por sus antepasados en ese éxodo. Y que además no coinciden en sus fechas de celebración gracias a las disposiciones establecidas en el Concilio de Nicea en el año 325, donde con estrategias matemáticas y de carácter astrológico se dispuso por parte de la administración de la religión cristiana que las dos celebraciones no podían coincidir en sus fechas de celebración con el objeto de terminar con las confusiones.
La historia de Moisés, contada en la Séder de los Iraelitas y escrita en la Torá al igual que el libro Éxodo de la Biblia, me ha apasionado siempre, pero ahora me ha mostrado algo que quiero compartir con usted, quien lee este articulo y solicitarle se enfoque en el comentario sin entrar en discusiones espirituales, pues no es esa mi propuesta. Y es precisamente ese algo lo que le da origen al primer párrafo de este escrito. Dios trata en su constitución humana a Moisés durante un periodo de cuarenta años. Lo lleva a ser un pastor después de haber sido capacitado, preparado y entrenado para ser un rey. Pero lo que mas me llama la atención es como Moisés tiene que comenzar a desarrollar unas tácticas para implementar la estrategia que le permitiera sacar a su pueblo Egipto y llevarlo a la Tierra Prometida. Si lo estudiamos con detenimiento podríamos decir que él es el padre del Marketing Relacional. En su gestión desarrolló, de manera incipiente, los tres aspectos básicos de esta técnica administrativa del mercadeo. Manejó datos, implemento un programa y siempre se retroalimento. Cerró la negociación, el Faraón liberó a su pueblo.
Otros Editorialistas