Acogiéndose a una oferta que el Club Valledupar ofrecía a sus socios y familiares para acceder a una acción por valor de dos millones de pesos, el acordeonero José Fernando ‘El Morre’ Romero aseguró que decidió pagar esa cantidad de dinero el 22 de agosto del 2007, suma que ahora el presidente del club se niega devolverle, afirmándole que esa oferta sólo fue valedera hasta el año 2004.
Entre las diligencias a realizar, manifestó José Fernando Romero que inicialmente Pedro Castro Castro le explicó que para acceder a la acción era necesario que consignara el dinero a nombre del familiar que era socio, en este caso lo hicieron a nombre de Gonzalo Cabello, tío de su esposa.
Pasaron los días y en vista que en la cartelera del club no aparecía el nombre de su esposa Paulina Cabello registrada como aspirante a socia, Romero comentó que llamó en varias ocasiones a Castro, quien le decía que era necesario esperar, hecho que llamó la atención de los interesados.
Después de varias evasivas por parte del representante legal del club, les fue manifestado que la acción no era posible, teniendo en cuenta que la oferta sólo operaba en el período correspondiente entre los años 2001 al 2004.
Además les hicieron saber que el representante legal de la empresa y el revisor fiscal, conceptuaron ante la junta directiva de la sociedad, que era imposible restituir el dinero, por cuanto el contable aparece registrado a nombre de Gonzalo Cabello, socio de esa empresa, quien en el momento de la consignación adeudaba al club la suma de cuatro millones 378 mil pesos.
“Siento que fui asaltado en mi buena fe, teniendo en cuenta que en su propia casa, el presidente del club me animó para que comprara la acción; ¿por qué si conocía los estatutos y sabía que ya no era posible, me habló de la consignación?”, dijo el Morre Romero.
La contraparte
Consultado el presidente de la junta directiva del Club Valledupar, Pedro Castro Castro dijo que no entendía por qué el artista hacía público una situación que era del resorte del club y que siempre se ha manejado únicamente entre los socios.
Manifestó además que no pudo ofrecer nunca la posibilidad de una acción, argumentando que el tiempo para obtenerla fue hasta el año 2004 y puso de presente los estatutos en los que rezan dichas cláusulas.
Sin embargo, José Fernando Romero insistió en la oferta que le hicieron y aportó la copia de la acción entregada por el club, firmada por la antigua gerente Yeni Rodríguez.