El ex presidente ruso Vladimir Putin, al que el Parlamento confirmó como nuevo primer ministro de Rusia, jugará un “papel clave” en la gestión del país, cuyo desarrollo dirigirá en “tándem” con el nuevo presidente, Dimitri Medvedev.
Los diputados aprobaron por 392 votos a favor y 56 en contra los de la oposición comunista la candidatura de Putin a la jefatura del gobierno, propuesta por Medvedev nada más investirse como nuevo presidente el miércoles.
De manera simbólica, el nuevo jefe de Estado llegó a la Duma en el mismo vehículo que su nuevo primer ministro y fue Medvedev en persona quien se encargó de presentar la candidatura de Putin a los diputados, a modo de homenaje.
“Creo que nadie pone en duda que nuestro tándem, nuestra cooperación, continuará reforzándose”, declaró Medvedev ante los diputados de la Duma, cámara baja del Parlamento ruso.
Como jefe de gobierno, Putin “desempeñará un papel clave” en “los planes de desarrollo de Rusia de aquí a 2020”, afirmó Medvedev.
Posteriormente, Putin, de 55 años y que ya ejerció como primer ministro ruso entre agosto y diciembre de 1999, pronunció un discurso en el que reveló las líneas básicas de su gobierno: bajada de impuestos, lucha contra la inflación (para dejarla por debajo del 10% anual, en lugar del 14% actual), refuerzo de la libertad de empresa y alza del salario mínimo.
Putin prometió que Rusia se convertirá en los “próximos 10 ó 15 años” en uno de los países con mayor calidad de vida en todo el mundo. El discurso, de 45 minutos de duración, fue frecuentemente interrumpido por los aplausos de los diputados.
“La puesta en escena de la nominación de Putin tiene por objetivo mostrar que todavía es el número uno”, aseguró el historiador y ex diputado de la oposición, Vladimir Ryjkov.
“Putin ha presentado un programa de desarrollo del país para los próximos 15-20 años refiriéndose a su precedente discurso de presidente, lo que es contrario a la Constitución”, añadió.