Como nunca, en días hábiles, la Registraduría Municipal de Valledupar se encontraba sola.
Las largas filas habían desaparecido y sólo un celador era el aspecto visible para quienes llegaban a esta entidad.
Los servicios de expedición de registro civil, tarjetas de identidad y cédulas estaban ‘parados’ desde el miércoles, debido a la falta de fluido eléctrico en el sitio donde funciona la Registraduría, lo cual generó malestar en sus usuarios.
Miembros de la comunidad manifestaron que “no es justo que una entidad del Estado se encuentre en estos momentos sin luz y no preste los servicios para la que fue creada, haciéndonos perder el tiempo a quienes llegamos y la encontramos sin funcionarios que nos atiendan”.
Al respecto, una funcionaria de Electricaribe aseguró que “la suspensión de la energía se originó por la falta de pago del servicio. La Registraduría de Valledupar tiene una mora con Electricaribe que asciende los tres millones de pesos”.
Por su parte, el delegado de la Registraduría Departamental, Rafael Rojas, se comprometió con la Jefe del Distrito Norte de Electricaribe a pagar en diez días, razón por la cual, al cierre de esta edición estaba anunciado el restablecimiento del servicio.