
Jaime Bermúdez, ex asesor del presidente Uribe, quien renunció sorpresivamente a la embajada de Colombia en Argentina y anunció que va a trabajar directamente con el primer mandatario, dando pie a especulaciones sobre cuál cargo ocupará.


Gobernar bien es un arte difícil que transita por el sendero de las decisiones juiciosas y acertadas y en eso de tino y cordura el ministro de Protección Social ha dado pocas muestras últimamente.
La más reciente prueba de ello la están sufriendo en carne propia cientos de miles de colombianos por estos días pues una decisión ministerial sembró el desasosiego en una amplia masa de compatriotas que deben presentar la que la burocracia ministerial bautizó como “Planilla Integrada de Liquidación de Aportes” – PILA, para a través de ella hacer sus aportes a salud y pensiones.
Hasta junio los trabajadores independientes y los pequeños empresarios hacían sus aportes al Sistema de Seguridad Social siguiendo un procedimiento llano y comprensible. A partir de julio el citado ministerio inició el cobro de tales aportes a través de la PILA y la complejidad de la planilla, lo obtuso del sistema, han provocado una crisis de amplio espectro.
En toda Colombia muchos trabajadores independientes y pequeños empresarios han tenido por estos días que hacer filas o “colas” de 8 y más horas para que les entreguen una ficha de atención o pin, primer paso para poder acceder a un código que les autoriza el pago de la citada planilla.
Lo llano hay que volverlo difícil. Y a fe que lo lograron pues una vez le entregan al aportante el pin, este debe desplazarse a otro lugar de la ciudad para allí hacer otra interminable fila para que le asignen el código o “abrete Sesamo” para poder pagar la PILA. ¿Alguien podría haber imaginado algo más obtuso y complejo?
Y quien no logre superar el acertijo y se pierda en dicho laberinto, queda sin seguridad social en salud y sin cotizar para pensiones. ¿Eso es atinado?
Ayer cientos de manifestantes protestaron en las calles de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. Pero lo narrado es incompleto. Si no se cree, léase lo que sigue.
Quienes devengan un salario mínimo, es decir, que tienen menos de 500 mil pesos mensuales de ingresos, a partir de la implementación de la PILA, deben aportar más de 100 pesos mensuales. ¿Y cuánto les queda para vivienda, alimentos, vestuario, educación, etc?
Y de colofón ayer el viceministro de Protección, malhumorado, salió a los medios de comunicación a echarle la culpa de la crisis a la costumbre colombiana de dejar para el último momento los trámites que deben hacerse. ¡Dios nos lleve de su mano!
Yo, al día, me puedo llegar a poner 100 mil pesos, si me va bien, y eso multiplicado por 30 da bastante más que si lavara carros en una bomba o fuera cajero de un supermercado. Luis Rodríguez, tumaqueño que viajó a Bogotá a presentar una prueba de ingreso al club de fútbol Los Millonarios y como no la pasó, es vendedor ambulante de juguetes y tarjetas de telefonía móvil en las calles capitalinas.
Cenaida Alvis Barranco
Re-independencia colombiana: 20 de julio contra el secuestroHagase oir
Pluma vs plomo
Leyendo sobre las ponencias de moda y avaladas por el gran Uribe concluye uno como lector libre de ataduras miserables la situación que se vive y se acrecienta por el capitalismo moderno que es de punta en nuestra querida patria.
Sonsacar a los educadores nuevos la pensión de gracia para trasladarla al CTI como pensión de alto riesgo además de rebajar en el 50% del tiempo para vivienda del Ejército y la Policía es sencillamente inducir a los jóvenes hacia una violencia sutil y cínica de Estado, en donde la pluma enfrentará al plomo ya oficialmente y el resultado se vislumbra fácil.
Total señores, sigo pensando que es más rentable para ricos y dominantes sostener 500.000 hombres armados hasta los dientes que proteger 30 millones de “llevados”.
He ahí el porqué de tanto limosnero, cambuches, mazamorra, prostitución, delincuencia generalizada y baja autoestima epidémica.
¡Ojo!, la mejor forma de ganarle a Uribe es dejándolo solo. Abstencionismo total.
Nota: Nos rodea una sana envidia cuando vemos que un artista de gran talento natural (donación divina) es galardonado o premiado.
Edgar Sanabria Becerra
Sacudones monetarios
Esto del dólar va para largo, las medidas optadas por el Emisor y gobierno central siempre han dado resultados inesperados tal y como ocurre a Max Enríquez con sus pronósticos (nunca le pega a uno).Importadores, exportadores y gobierno se han beneficiado de cierta forma, la importación de bienes de capital son el mayor porcentaje en importaciones, el estado ha pagado deuda externa obteniendo economías considerables en su costo financiero. Los factores de mayor incidencia no son de resorte local y de ahí que no se ha encontrado la fórmula adecuada para hallar un equilibrio entre inflación y la revaluación. El gobierno anuncia que adoptará medidas de protección al exportador buscando garantizar el empleo formal, pues por lo general ellos echan mano de los puestos de trabajo, para evitar trabajar a pérdida. Cuáles serían los mecanismos de control para que se cumpla este propósito ya que no pocas veces se ha logrado este objetivo.
El estado debe aprovechar la coyuntura para estimular la importación de maquinaria e insumos para actividades que representan oportunidades para un óptimo crecimiento del PIB y abaratamiento de nuestra producción, más que gastar en bienes suntuarios que aportan más a satisfacción personal que al mejoramiento de los índices de productividad con los cuales la industria compensaría la afectación en sus estados de resultados.
Más que como una hecatombe debe mirarse como una oportunidad, buscando acciones que nos den ventajas competitivas preparándonos para épocas de vacas gordas como las que se busca con la globalización y los tratados comerciales por venir. - Raymundo Vanegas Torres