La justicia social en Colombia sigue siendo una ilusión
Ovelio Jimenez Machado
oveliojimenez@hotmail.com
Queridos lectores, mientras los poderes del Estado, Presidencia y Corte Suprema, se enfrascan en unas peleas estériles e insulsas y nuestros congresistas están más pendientes de las cuotas burocráticas, de los subsidios y de la contratación del Estado para beneficio propio, en Colombia, nuestro querido país, siguen creciendo la desigualdad social y la pobreza, hechos que sin duda siguen marcado a muchos compatriotas y demuestran hasta la saciedad que en nuestro país lo que menos les interesa a nuestros gobernantes es disminuir la pobreza y combatir la desigualdad . ¿Hasta cuándo durará esta realidad en Colombia? ¿Cuándo empezaremos a aplicar los postulados de Estado Social?
Por lo que vemos y vivimos, esta situación va a continuar por muchos años a juzgar por los resultados de la acción del Estado colombiano que en materia social siguen siendo preocupantes. Esta revelación nada más y nada menos la hizo el Contralor General de la República, Julio César Turbay Quintero, al presentar al Congreso su “Informe Social 2008”.
Revisé el informe y miren los resultados: en materia de salud no se ha hecho efectivo el principio de universalidad y persisten las inequidades. En educación se observan logros pero los esfuerzos son insuficientes y resulta bastante grave que la mayoría de los jóvenes colombianos solo reciba una educación mínima, pues abandonan las aulas antes de ingresar a los dos últimos grados del bachillerato.
La entidad de control dice que la educación superior en Colombia sigue siendo altamente restrictiva y se ha llegado al punto de que sólo uno de cada cinco jóvenes de 18 a 24 años tenga acceso a algún tipo de educación postsecundaria.
Persiste el alto nivel de desigualdad en la distribución del ingreso y de la riqueza y los logros en materia de atención a la población desplazada son escasos.
Los más pobres son también afectados por problemas alimentarios y nutricionales y se evidencia exclusión en la atención en la población adulta mayor.
Los bajos ingresos del 49% de la población, según el indicador de línea de pobreza, continúan siendo uno de los determinantes más importantes de la exclusión social en Colombia. Este es un problema al que no le vemos principios de solución en este gobierno, ojala el que llegue combata con políticas públicas serias este grave flagelo.
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