Editorial
Valledupar, Colombia
Sabado, 28 de Noviembre 2009
Jose Gregorio Diaz
Oikos
Jose Gregorio Diaz
Josegre71@terra.com

La comunidad del Barrio Novalito, Cañahuate y en general ese amplio sector de la carrera novena hasta los barrios circundantes a la carrera cuarta, que se enmarcan en las calles 12 y 14 ha visto con beneplácito la remodelación que la Gobernación, la alcaldía y la empresa Drumond están ejecutando sobre el viejo parque Novalito. En la maqueta se puede observar que disfrutaremos de un parque de diseño arquitectónico moderno, lleno de juegos infantiles, escenario para deportes y ciclovía, ya era hora que este espacio brindara algo más que oscuridad y tristeza luego que la antepasada administración lo entregara a la empresa Amoblamiento Urbano. Toda la comunidad espera que el lapso proyectado sea entregado esta magnífica obra. Pero como toda obra de contenido urbanístico, causa estupor y asombro en los vecinos del parque la erradicación de los dos viejos árboles de Guayacán, que en su corteza guardaban la historia de más de 180 años. Para muchos entendidos en la materia, estos árboles fueron ayudados a entrar en su fase última de vida, pues habían soportado en su silencio toda clase de pilatunas de varias generaciones jugando boliche, trompo, trompadas, abrazos, besos, distintos puntos de ventas de comidas rápidas, misas y oraciones, siestas y sueños, parrandas con varios reyes vallenatos y afamados cantantes del folklore y muchas horas de distintas actividades lúdicas de los colegios vecinos, que a falta de escenarios propicios llevaban sus niños a realizar actividades al parque. Hoy, el parque está rodeado de una malla verde, que protege las obras de remodelación y desnudan los troncos moribundos y las hojas amarillas de los dos habitantes más antiguos que tenía ese espacio lleno de jardines y árboles, que presenció la expansión urbanística de la ciudad hacia el norte.

La gran mayoría de los árboles de la vecindad de este parque sufren de los ataques del comején, pero nunca se había visto tal velocidad de degradación en materiales vegetales por su efecto. Las autoridades ambientales dieron total apoyo a esta versión, compartiendo la suerte del ejecutor, pues en el diseño arquitectónico se observa que en los sitios que ocupan los dos árboles pasa una recta de la nueva ciclovía. Bordearlos acarreaba mayores costos. Esperamos que los ejecutores de la obra civil entren a concertar con la junta de vecinos, en que forma se puede mitigar la erradicación de los habitantes más sabios, frescos, de inspirado respeto y altura social que ningún otro ha tenido en esta vecindad. Esperemos que podamos proponer algunas especies de árboles para reemplazarlos y llenar el nuevo escenario de obras pictográficas sobre la importancia de los árboles y demás especies vegetales de jardinería que deben establecerse para el embellecimiento de este punto de encuentro.

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