Editorial
Valledupar, Colombia
Sabado, 28 de Noviembre 2009
Carolina Araujo Ovalle
Cadena perpetua para violadores
Carolina Araujo Ovalle
jucaova@gmail.com

Ante la expectativa que tienen todos los colombianos para conocer de una vez por todas una fórmula, por utópica e imposible que parezca, que nos lleve a una solución o por lo menos disminución frente al delito del abuso sexual a menores de edad, la Corte ha abierto un debate nacional por referendo que pretende establecer la cadena perpetua para aquellos que cometan este hecho punible.

Es preciso que los colombianos aprovechen esta oportunidad para intervenir a favor o en contra de este proyecto, exponiendo los motivos, razones o cuestionamientos que tienen para invalidar o respaldarlo. Aunque personalmente no comparto el estar haciendo reformas y reformitas, en este caso podríamos estar frente a una gran reforma constitucional y penal de nuestro país. Los ciudadanos que exigen participación lo podrán hacer con esta iniciativa.

La prisión en Colombia, está lejos de ser un buen mecanismo de control social, ya que dentro de ellas se mueven muchos intereses particulares y políticos. Podemos encontrarnos con celdas con camas extra dobles, LCD, portátiles, celulares e internet y también celdas con catres y colchones duros, todo dependiendo del apellido y de las cuentas bancarias, pero en ninguna de las dos ingresa alguien con la intención de llevar un programa que tenga como fin la recuperación de los principios y valores que podrían tal vez marcar algún cambio llevando a estos delincuentes a la reivindicación social. Sin embargo, San Agustín lo dijo bien: “El mismo Jesucristo no podía hacer nada por muchos de sus oyentes”. No cabe duda que una de las fallas con respecto a esta lucha contra los violadores, ha sido la falta de un compromiso no solo de la clase dirigente, sino de todos, que nos hemos comportado tibios a la hora de tomar decisiones en la dirección de agotar los caminos para encontrar soluciones bien sea por el camino este de la cadena perpetua, o por el de la reivindicación social.

Los niños siempre inocentes siguen observando la problemática como se mira una telenovela. Y no están exentos de ser víctimas de un sujeto de estos.

Los colombianos no podemos ser indiferentes en este momento coyuntural donde diariamente vemos y leemos incontables casos de abusos sexuales a menores de edad. Piense por un momento que podría ser su hijo o un familiar y participe, esperando que el Alto Tribunal avance en el estudio de esta propuesta.

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