2010
Cándida Rosa Barrios Ortega
candyba142@yahoo.com
El sueño de todo ser humano es el de alcanzar una vida plena. Este deseo se ha evidenciado en todas las épocas, desde la búsqueda del elixir de la vida en la antigüedad, hasta el periodo en que vivimos, haciendo acopio del uso de innumerables mecanismos sobrenaturales, preventivos y curativos tratando de prolongar la juventud, siempre en la búsqueda de condiciones saludables tanto interna como externamente.
De igual manera, a lo largo de su evolución culturalse han creado ciencias y técnicas paralelas para saber qué depara el futuro, como la astrología y el esoterismo, mundo que incluye la sanación, la adivinación a través de la magia negra, tarot o geomancia, aumentando de manera indirecta el estrés o la ansiedad que provoca la expectativa de lo desconocido. Muy pocas personas acuden a las promesas de nuestro Padre Celestial, que han estado escritas siempre y reveladas por los profetas desde antes y después de la venida del Mesías y que hoy también están influyendo y cumpliéndose en la vida de los que han decidido creerle al Todo Poderoso.
Visto de esa manera, no es extraño encontrar en revistas, diarios y/o escritos de premoniciones, vaticinios, nuevos horóscopos, calendarios chinos, o cualquier tipo de cosas que aseguran una serie de circunstancias, como tampoco lo es ver un grueso número de personas que se levantan en fe, contrarrestando por la Palabra toda una serie de aspectos negativos o augurios con los que han rotulado al 2010 que a la hora de la verdad, pueden desestabilizar a cualquiera.
De manera muy personal me llamaron la atención los vaticinios de los “babalawos”, sacerdotes de la santería cubana, los cuales rotulan al 2010 como “un año de cambios en la sociedad, la política y el poder, en el que morirán notables personalidades públicas y habrá problemas de contaminación”. Pienso que los cambios en la sociedad son constantes, que es un año netamente político dada la cercanía de la finalización de un periodo de gobierno, la muerte es lo más seguro que tiene el hombre y la contaminación ambiental es un flagelo que viene azotando al mundo entero por el mal uso de los recursos naturales. Por lo tanto; no veo nada extraordinario en esas premoniciones ni en muchas otras que han realizado a la luz de su propia naturaleza e intereses.
Por consiguiente; de manera muy respetuosa en este punto de mi reflexión y de acuerdo a lo anterior descrito, prefiero unirme al grupo de personas que mencione anteriormente caracterizadas por la fe, compartiendo este decreto: los días más gloriosos de la vida están por llegar, que el bien que el Señor ha prometido vendrá y no tardará, no importa que hallan sismos en Haití, o anuncien tsunamis en Cuba y Puerto Rico, que tiemble la tierra en nuestro Valle, que la tierra se halle contaminada, o que el fenómeno del Niño o de la Niña haga variar tanto el clima; pero el 2010, es un año del cumplimiento de las promesas del Señor, “Por que yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” Jeremías 29:11.
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