Tensión por desalojo en Bello Horizonte
Melissa Carpentier B.

En una búsqueda interminable de una solución a su situación de desplazamiento y pobreza se ha convertido el diario vivir de diez familias que hace un año llegaron a tierras pertenecientes al Municipio y de las que ahora son obligados a salir.

No se explican cómo estando ubicados hace tanto tiempo en ese lugar, se les anunció que serán desalojados por petición del propietario de un terreno que está a escasos centímetros de ellos.

“Llegamos en enero del 2009, levantamos nuestras casas y aquí tenemos a nuestros hijos; después de tanto tiempo, ahora nos dicen que nos tenemos que ir sin darnos una solución”, asegura Leydi Montero Zuleta, una de las invasoras del Barrio Bello Horizonte de Valledupar, quien asegura que su casa no pisa los predios pertenecientes al Mayor Alberto Pimienta, quien hoy pide el desalojo de su terreno.

“Aquí hay sietes casas, que son las que levantamos hace un año y hace tres meses llegó otra invasión. Ellos sí están en el territorio de Pimiento, pero nos van a desalojar a todos”, afirmó Gustavo Rafael Vanegas, otro de los afectados, quien solicita llegar a un acuerdo urgente con la Alcaldía Municipal, sin que haya necesidad de ser sacados a la fuerza.



Trasfondo de la denuncia

Según explica este grupo de desplazados, provenientes del departamento del Bolívar, las familias que llegaron hace tres meses a invadir los terrenos de propiedad privada, lo hicieron bajo consentimiento de su propietario, el Mayor retirado de la Policía Nacional, Alberto Pimienta Cotes.

“Luego de decirnos que no había problema, que él (Mayor Alberto Pimienta Cotes) se entendía con el Municipio; ahora se lava las manos y nos manda a desalojar” sostuvo Arelis Garzón, quien hace parte de la invasión más reciente y que además afirma que en consenso, los invasores tomaron la decisión de volver a construir sus casas, luego del desalojo.



Y pagan servicios.

Otra de los elementos que le suma complejidad a la realidad de los habitantes en situación de invasión del barrio Bello Horizonte, es que según indicaciones de los afectados, hace unos meses fueron hicieron parte de un censo, en el que registraron sus datos sin inconveniente alguno y desde hace tres meses la empresa de servicios de energía eléctrica, Eletricaribe, expide sus recibos mensuales a nombre de los ‘propietarios’ de cada una de las viviendas.



Alcaldía de Valledupar responde

El Secretario de Gobierno Municipal, Róber Romero Ramírez, aseguró a Vanguardia que por parte de lo oficina de Planeación será verificada la información entregada por los invasores de Bello Horizonte, dado que es improcedente que estén cancelando recibos a empresas de servicios públicos encontrándose en situación subnormal.

Aseguró además que el terreno invadido esta catalogado como área rural y no se encuentra registrado dentro del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), dificultando aún más la posibilidad de desarrollar programas de vivienda, ya que la ley prohíbe implementar estas soluciones a comunidades invasoras.

El funcionario explicó además que el desalojo estaba planeado para el 20 de enero, pero dicha diligencia fue suspendida a favor de explorar alternativas y no tener que utilizar la fuerza para dar soluciones.

“Tienen que concientizarse de que la invasión no es un mecanismo de presión para el Gobierno; más bien se convierte en una gran limitante para poder desarrollar programas de vivienda que los favorezca”, aseguró Romero Ramírez.

Finalmente el secretario de Gobierno dio una luz de esperanza a los afectados de Bello Horizonte, pues en su condición de desplazados, tienen la posibilidad de acceder a subsidios para adquirir vivienda propia, que hoy llegan hasta los 15 millones de pesos.

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