Más caro el remedio que la enfermedad
Asdrubal Rocha
asdrubalrocha@unicesar.edu.co
Cuando el actual gobierno nacional declaró la emergencia social y luego procedió a expedir los decretos de reforma al sistema de salud, no se imaginó que el tema iría a levantar tanta tierra como la que actualmente levantan las brisas que nos azotan por estos días en la capital del Cesar. Dentro del manejo de las políticas económicas le corresponde al gobierno nacional dar apoyo económico en aquellos sectores que presenten problemas de liquidez y más cuando estos sectores impactan altamente en lo económico y social al país.
Hoy el sector en crisis es el de la salud y el gobierno sale a salvaguardarlo con los ya controversiales decretos anunciados por el ministro de la Protección Social, Diego Palacios. Controversiales porque amén de lanzar un salvavidas al sector, son más controversiales las medidas anunciadas cuando al final de cuentas éstas se toman perjudicando al grueso de la población colombiana. Cuando se promulgó la ley 100 de 1993 ésta definió dos regímenes; el subsidiado, donde estarían vinculadas aquellas personas desempleadas y el contributivo, con aquella población con empleo y capacidad de pago.
Las cuentas sobre las que estaba montado este modelo eran que esa amplia población del régimen subsidiado con el paso de los años consiguiera empleo y al pasar al régimen contributivo pudieran seguir subsidiando a los que no tenían capacidad de pago para acceder a los servicios de salud. Las cuentas y las proyecciones fallaron, hoy el segmento de la población del régimen subsidiado ha aumentado y los del régimen contributivo no han mostrado un crecimiento significativo. Esto tiene al sector en crisis y por eso los famosos y criticados decretos.
Palabras más palabras menos los decretos mezclan un poda de las coberturas médicas de los Planes Obligatorios de Salud (POS), al crear murallas de contención para poder acceder a los servicios especializados y que sean los usuarios que puedan cofinanciar costos de servicios que están por fuera del POS con sus cesantías o inclusive con la ayuda de los familiares más cercanos. Todo esto sin contar que si usted se gana una tutela para obligar a una EPS a que le suministre algún medicamento, un procedimiento quirúrgico, deberán a partir de la fecha costear este tipo de eventualidades.
Por eso muchos afirman hoy que por fin el gobierno le dio el tiro de gracia a las tutelas en este sector que tantas vidas han salvado. Aquí al final de todo las beneficiadas serán las EPS pero a costa de la salud de millones y millones de colombianos.
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