Strauss-Kahn quedó en libertad ayer tras 32 horas de detención provisional, en las que declaró ante la Policía de Lille sobre el caso de proxenetismo del hotel Carlton, tras lo cual los jueces de instrucción le notificaron la convocación para el 28 de marzo.
Los cargos de “complicidad de proxenetismo agravado en banda organizada” y “ocultamiento de abuso de bienes sociales” son susceptibles de penas de hasta 20 y cinco de años de prisión.
El exministro fue interrogado sobre las noches libertinas en que habría participado, en especial en París y Washington, para determinar si sabía que las mujeres que participaron en ellas eran prostitutas.