Temerosos porque un vehículo arrolle a alguno de los niños que juega en la cancha del barrio Pablo Sexto, varios habitantes alertaron sobre el taller mecánico que funciona en el sitio de recreación.
A un lado del escenario, son estacionados y reparados varios vehículos, ante el poco espacio disponible en el verdadero local, que está ubicado diagonal al sitio de recreación.
“El miedo es que al momento de ser retirado uno de los carros, atropellen a los futbolistas que allí se acercan o en su defecto, que los niños se corten los pies con los vidrios que arrojan”, afirmó Thomas Fernández Medina, uno de los habitantes.
Pese a que los afectados indicaron que esta queja fue remitida al propietario del taller, Gilberto Barrios Leiva, él dijo lo contrario “sólo me han pedido que no arregle carros allí cuando hay campeonatos y tal como me lo dicen, así lo acato”.
Los argumentos del mecánico son “que en el local no caben todos y nosotros no le hacemos daño a nadie, tanto es, que hace años fuimos los que limpiamos la cancha y desde ese entonces cuidamos de un árbol grande que está allí”.