
A falta de un minuto para que acabara el tiempo añadido, un tanto de cabeza del ghanés André Ayew dio al Olympique de Marsella ventaja en la eliminatoria de octavos de final (1-0) ante el Inter de Milán, que deberá remontar en San Siro para lograr su cuarta clasificación consecutiva a los cuartos de final.
En trayectoria ascendente, el equipo francés superó la apuesta por la experiencia que desplegó el técnico Claudio Ranieri, en plena deriva destructiva, con ocho partidos consecutivos sin victoria.
El triunfo fue justo a la vista de que los dos equipos dejaron pocas ocasiones en el campo, pero fueron los franceses quienes más buscaron el triunfo.
Aunque los italianos, al contragolpe, se habían fabricado las mejores hasta que Ayew aprovechó su tercer remate de cabeza entre los tres palos para establecer la ventaja local.
Los dos equipos demostraron que están lejos de las cumbres europeas, como demuestra que en sus respectivas ligas ni siquiera están en zona clasificatoria para la máxima competición europea.
Basilea sueña con los cuartos
El FC Basilea volvió a sorprender en la Liga de Campeones y derrotó 1-0 al Bayern Múnich en el partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones, tras haber sido el verdugo del Manchester United en la fase de grupos.
La primera parte terminó empatada sin goles, lo que hay que atribuirlo ante todo a los dos porteros, Jan Sommer y Manuel Neuer, y parte también a la mala suerte del Basilea, que estrelló un balón contra el poste y otro contra el larguero.
En el segundo tiempo, el Bayern empezó a controlar más el partido y las llegadas del Basilea se hicieron menos frecuentes y menos peligrosas.
Sin embargo, al Bayern le costaba llegar. El Basilea no había tenido ninguna ocasión en la segunda parte pero en la primera que tuvo llegó el gol. Stocker, en el minuto 76, quedó sólo ante Neuer, tras un pase de Xoa, y metió, desde corta distancia, el balón por entre las piernas del meta alemán.