Publicidad
Publicidad
Columnistas
Miércoles 25 de Ene de 2012 - 07:12 pm
Los partos del monte
Con permiso, señor presidente Santos. Ahora sí entendemos el por qué muchos mandatarios blindan su honorabilidad para que algunos insensatos nostálgicos de poder no ofendan su dignidad impunemente, poniéndose a cubierto con la protección del periodista con su inveterado derecho a la opinión, prerrogativa ferozmente defendida por la SIP y hasta las ONG’s defensoras inalienables de los derechos humanos. Tal vez por ello, su señoría no se ha pronunciado y defendido de las crónicas acusaciones del periodista Pachito Santos, líder informativo del holding ad-hocrático que servía de amplificador al gobierno uribista y ahora manifiesta febrilmente los estertores de una jerarquía que se derrumba por la impotencia de no controlar los hilos del poder a los que se había acostumbrado.

Tal frenesí desinformativo doloso y mezquino contra el gobierno actual se ve en las páginas de periódicos derechistas del eje cafetero y algunos que se prestan a ser cajas exageradas de resonancias en el resto del país,. Sin ser gobiernistas no vacilamos en calificar como revanchistas tan alevosas opiniones que llevarían a larga prisión por calumnia al ciudadano del común, mas llega estremecer una sociedad que presencia tales forcejeos casi sin inmutarse y relativamente estable, pero que no avizora las previsibles consecuencias dañinas que acarrea tal conducta provechosa para quienes acechan desde fortines siniestros y corruptos en donde se aprestan a volver a sus reconocidas maniobras dolosas y corruptas, respaldadas por hechos de violencia disociatorios.

Tal vez, con exceso de alarma, vemos tan perturbadores enfrentamientos entre paradigmas de la élite bogotana y de la atildada sociedad cafetera, como la neoclásica fabulilla de Samaniego en donde portentosas voces anuncian con fragor y estruendo espantoso el aborto de un ratoncillo por parte de los montes. No sea que después de tanto ruido escandalizante de la sociedad colombiana por la gravedad de las imputaciones hechas al primer pagistrado de la Nación, no vayan a terminar en firma de un pacto de coctel por la paz y el entendimiento, sólo posible entre las ilustres familias rolas, porque la tradición y linaje de varios siglos burgueses de dominio y firme manejo del cabresto burocrático al resto del país así lo amerite, sino que pondría más de bulto las mezquinas e irreconciliables rencillas de nuestros pueblos provincianos por sus costumbres irredentas.
Publicada por
Jairo Tapia Tietjen
Your rating: Ninguno (1 vote)
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
Publicidad
Publicidad

Ranking de Noticias

Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2012 - Valledupar - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones